Costa Rica es reconocida por sus tradicionales esfuerzos por la protección y conservación de sus recursos naturales, pero aún persisten graves problemas ambientales, que tampoco le impiden proponer convertirse en el primer país en vías de desarrollo en asumir un compromiso voluntario de ser “carbono neutral” del mundo para el año 2021.
De la mano de la estrategia “Paz con la Naturaleza”, Costa Rica “está en capacidad de señalar que somos el único país en el mundo que voluntariamente se ha autoimpuesto metas cuantificables y verificables en materia ambiental”, afirmó hoy el Canciller Stagno.
La iniciativa asume “con crudeza” nuestra agenda pendiente, pero también, constituye “un desafío, propio y ante el mundo” de que es posible mejorar su desempeño ambiental, expresó el Canciller Bruno Stagno, durante el debate sobre la iniciativa gubernamental “Paz con la Naturaleza” en el marco de la Primera Reunión Anual de Embajadores.
El Canciller Bruno Stagno resaltó las áreas de acción de la Iniciativa Paz con la Naturaleza que impulsa Costa Rica: responsabilidad común pero diferenciada, lo que significa que cada país asuma su responsabilidad ante el planeta y la presentes y futuras generaciones; y la alianza entre los países desarrollados y los de menor desarrollo relativo, bajo una nueva ética que reconozca nuestra interdependencia.
La Iniciativa también incluye las propuestas de canje de deuda por naturaleza, que el país alcance a ser neutral en las emisiones de carbono y propugna por la deforestación evitada.
Además de compromisos internos, Costa Rica, en el plano internacional, lidera la Red de Países C-Neutral, junto a Noruega, Nueva Zelandia, Islandia, iniciativa lanzada en la 13 Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Bali. También lidera la Iniciativa la Coalición de Países de Bosques.
Durante la exposición, Linyi Baidal y Cinthia Soto, encargadas de Medio Ambiente de la Cancillería, calificaron como “incentivos perversos” los mecanismos de compensación previstos en el Protocolo de Kyoto para mitigar la deforestación, pero que no contemplan incentivos para aquellas naciones que mantienen intacta su cobertura boscosa.
Comunicación Institucional
(Embajadores Primera Reunión 4-1180)
Martes 20 de mayo de 2008.